7 juegos que han definido mi 2018 por Toni Domínguez

Otro año más se termina y toca hacer repaso de aquello jugado que ha dejado huella en uno. Es importante empezar con esta frase ya que recordemos esto es algo totalmente personal que muy probablemente no coincida con ninguno o casi ninguno de vosotros. Muchos titulazos se han quedado fuera por falta de tiempo: Red Dead Redemption 2, Guacemelee 2, Shadow of the Tomb Raider… la lista no es corta precisamente pero es que el año tampoco ha sido ligero que digamos. Digamoslo claro, ha sido un año memorable, poca gente se habrá podido quejar de videojuegos este 2018. La razón por la que son 7 juegos y no 5 o 10 es bien simple: iba a intentar jugar a última hora juegos como GRIS, Moonlighter o Celeste, pero con prisas nada es bueno y un videojuego hay que apreciarlo al ritmo al que uno le pida el cuerpo.

Antes de entrar en materia quiero dar menciones especiales a dos auténticas joyas:

Alto’s Odyssey: una preciosidad para dispositivos móviles en el cual vamos deslizándonos por montañas acompañados de puestas de sol, un estilo artístico precioso y unas melodías tan relajantes como bellas. No acostumbro a jugar en smartphone, por lo que tiene mucho mérito que haya llegado a calarme tan hondo. No lo dudéis, si queréis desconectar coged unos auriculares y seleccionad el modo infinito. No os arrepentiréis.

The Messenger: Me llamó la atención desde que se anunció en un vídeo de Nindies. La razón por la que no lo he metido en el top como tal es, básicamente, que no he podido jugar más de la mitad del mismo. Pero la calidad del juego la ves desde el principio. The Messenger se va reinventando a medida que avanzas y es simplemente magnífico. Un digno sucesor de sagas como Shinobi o Ninja Gaiden que hasta ahora no ha saltado en escena.

Y ahora sí, vamos al meollo ¡todos al tren!


7-Bendy and the Ink Machine (PC, PS4, Xbox One, Nintendo Switch, iOS)

En su momento, hace más de año y medio, probé el primer capítulo que salió de manera gratuita en Gamejolt, que es muy distinta a su versión actual en Steam donde sigue estando a ese precio tan redondo. Para resumirlo podría definirse como una mezcla que aúna la estética Disney clásica con una historia macabra. No lo llamaría terror como tal, pues no he pasado miedo y soy de los que pulsan el botón de pausa a la mínima. Algún que otro “jumpscare” y poco más. La historia que presenta es sensacional y ha sido la principal razón junto con su estética magistral lo que ha provocado el nacimiento de una legión de fans amantes de Bendy and the Ink Machine. Es uno de los exitazos indies de los últimos años. En mi caso he jugado a la versión de Nintendo Switch, donde los textos no están del todo claros, hay bugs (uno de ellos me ha impedido ver la galería que se desbloquea como extra al finalizar la historia) y el parche que incluye el español como idioma no tiene en cuenta que hay tipografías sin tildes donde las letras que las contienen son sustituidas por una fuente estándar o, en el peor de los casos, por un cuadrado. Por eso este título no está más arriba en mi clasificación, por esa falta de pulido que necesita. Aun así, de veras lo recomiendo, sobre todo en su versión de PC donde hay efectos visuales no presentes en ninguna otra versión por alguna razón que se me escapa.

6-Starlink: Battle for Atlas (PS4, Xbox One, Nintendo Switch)

Los que me conocéis sabéis que amo Star Fox. Ubisoft me ha permitido tener un Arwing en mi estantería y ya solo por eso les amo a ellos también. Pero pongámonos serios. Como habréis adivinado he jugado Starlink en Switch por una razón tan simple como efectiva: Star Fox. La prensa hablaba de unas 20-30 horas para completar el juego, que intuyo se referían al 100% porque la historia la terminé en poco más de 13. Aun así, no por ello lo he disfrutado menos. Starlink es una apuesta interesante, solamente lastrada por una dedicación de recursos a fabricar figuras en vez de a desarrollar el juego como tal. Nos encontramos con 7 planetas para explorar, todos con su flora y fauna donde deberemos enfrentarnos a los planes de la Legión Olvidada que pretenden hacerse con todo el atlas posible (recurso energético que da nombre al juego) y para ello secuestran a un miembro de nuestra tripulación, quien tiene un gran conocimiento sobre dicho material. A partir de ahí, a luchar se ha dicho.

La jugabilidad, sin ser lo más profundo del mundo, es indudablemente buena. Hay un sistema de jerarquía muy interesante, mediante el cual tendremos que acabar con unos enemigos para revelar el lugar en el mapa de otros más grandes, que en cierta manera recibían energía de los otros de menos tamaño. La duración total de las misiones de Star Fox es corta, pero se agradece. Es una saga que promete mucho pero que debe olvidar los toys to life. Intentarlo en esta época es un gesto muy valiente, pero ver el Starter Set a poco más de 20 euros dos meses y medio después de su lanzamiento a 80 es algo que ni siquiera yo me esperaba. Por ese precio no es que os lo recomiende, sino que directamente os insto a darle una oportunidad.

5-Q.U.B.E. 2 (PC, PS4, Xbox One)

De lo más bestia gráficamente que he visto este año. Reflejos en tiempo real por doquier y una animalada de efectos de postprocesado acompañan a este genial juego de puzzles que, como su primera entrega, parte de una forma geométrica básica para crear rompecabezas muy ingeniosos. Es extraño porque pienso que es un juego más simple de lo que es y me doy cuenta ahora al intentar transmitir mi experiencia con él. La historia utiliza más recursos que en el primero de la saga para ser explicada, pero otra vez más termino pensando que hay mucho que no he entendido, mucho por detrás que no me ha sido revelado y que al contrario que con Bendy tampoco he sentido necesidad de informarme al terminar. Si bien con Starlink tenía mucho que explicar, aquí no es el caso: mezcla de puzles de calidad con una historia enrevesada y unos graficazos espectaculares. Id a por él sino lo tenéis en vuestra biblioteca de Twitch Prime sin estrenar (en ese caso os miro avergonzados, pero con cariño).

4-Soul Calibur VI (PC, PS4, Xbox One)

Por fin ha vuelto… ¡Soul Calibur ha vuelto! A pesar de no haber jugado a la cuarta y quinta entrega y casi ni tocar la tercera, hace mucho tiempo que me siento un fan acérrimo de la saga (simplemente hubo cierta época en la que no jugué demasiado). Disfruté de Soul Edge en PS1, aluciné con Soul Calibur en Dreamcast y controlé a Heihachi y Link en Soul Calibur 2 en sus versiones de PS2 y Gamecube. Recuerdo con mucho cariño momentos que compartí con esas entregas y Soul Calibur VI no me ha decepcionado. La jugabilidad es magnífica, con nuevos ataques especiales más propios de un Street Fighter que agregan profundidad y nuevas estrategias. Si bien echo de menos un modo arcade con más detalle, la modalidad Soul Chronicle con la que nos explican la trama del juego es una muestra de mimo enorme hacia la franquicia.

Para terminar de aderezar la mezcla encontramos el modo Libra of Soul que nos permite crear nuestro personaje y vivir una historia original en un mapa como ya sucedía ene entregas anteriores. Echaría en falta la locura de desbloquear personajes (solo contamos con Inferno como desbloqueable) como en el primer Soul Calibur, pero entiendo que los tiempos han cambiado. Por otra parte, el modo online tarda en encontrar partida, pero si eres de los míos, tienes un buen juego single player.

3-Infernium (PC, PS4, Xbox One, Nintendo Switch)

¡Ojo, juego español a la vista! Infernium es lo que pasa cuando alguien que lleva usando Unreal Engine desde hace muchos años hace juegos de puzles y se empapa de Dark Souls. El mundo de Infernium presenta una narrativa donde tienes que ir buscándote la vida para saber la historia, añade bakctracking y habilidades que te permitirán ir a emplazamientos concretos. Con un diseño brillante se ha convertido en uno de mis indies nacionales favoritos junto con Nihilumbra, RIME y Ziggurat. Hace uso de la mecánica de teletransporte propia de VR y la convierte en la principal de un juego que no requiere de gafas de realidad virtual.

Mezcla de puzzles y survival horror donde lo que más miedo da es lo que no ves. Una recomendación: no muráis demasiado (a no ser que seáis speed runners, en ese caso mataos 25 veces y voilà). Creo que lo que me hizo interesarme por este título fueron los devlogs grabados y subidos a YouTube por parte del autor, Carlos Coronado (hay uno en el que simplemente prepara un pollo, pero los demás son interesantes). Además, en su charla del Gamelab pude ver decisiones de desarrollo muy inteligentes de las que me he podido nutrir. Cuando un título te da algo como jugador y como desarrollador es un punto a favor muy grande.

2-God of War (PS4)

Uf, llegamos al segundo puesto. Es difícil hablar de God of War sin que me entren muchas dudas. Para mí esta saga (habiendo jugado solo al tercero en PS4), es liarse a porrazos, acción, sangre, vísceras, bestialidad… y aquí todos esos elementos se mantienen, pero con una capa de humanizar a Kratos que le sienta como un guante. Mención especial al plano secuencia eterno que pasará a la historia del medio. A pesar de que no sea un reboot sino una continuación de la saga (en tierras nórdicas en vez de Grecia), lo han llamado God of War, como el primer juego de PS2, lo cual me confundió una barbaridad. Le han querido dar mucho peso a los personajes de Kratos y Atreus y lo han conseguido, qué barbaridad… Kratos, un hombre que rehace su vida y cuyo pasado le persigue. Atreus, un niño que actúa como tal y tiene que madurar de forma prematura. Lo único negativo que diría de este titulazo es que hay áreas que puede seleccionar desde cierto hub, pero a las que no puedes ir de ninguna manera. O bien se acerca DLC o secuela o… ¿qué podría ser?

1-Assassin’s Creed Odyssey (PC, PS4, Xbox One, Nintendo Switch)

¿Escépticos sobre mi decisión de juego del año? Bueno, decisión como tal no ha sido. Simplemente es la mejor odisea en mundo abierto que he vivido, solo superada por Breath of the Wild. Así de bueno es Odyssey, un mundo enorme lleno de historias que descubrir. Cierto es que la necesidad de subir de nivel te obliga a hacer secundarias, pero es que están a la altura de las de The Witcher 3 y eso hace que sea una auténtica gozada. La historia de Alexios y Kassandra (en mi caso escogí al primero) me ha dado más de 60 horas de experiencia y tiene pinta que en algún punto de 2019 me comeré el pase de temporada con mucho gusto, a pesar de que 40 euros puedan doler.

Soy muy fan de los anteriores Assassin’s y solo tengo pendientes los dos anteriores a éste. Echaré de menos el estilo antiguo de la saga, pero este es más que bienvenido. Hay muchas cosas memorables que me he encontrado en Odyssey: por fin he disfrutado de las batallas navales, las bestias mitológicas, hacer secundarias y disfrutarlas prácticamente todas, mecánicas de sigilo necesarias y que funcionan… Puedo decir muchas virtudes de este auténtico titulazo, pero os invitaría a que las descubrieseis vosotros mismos.


¡Y se acabó lo que se daba! Creo que este año 2018 será difícil de superar y durante 2019 estaré dando oportunidades a joyas que no he podido catar durante este año (Marvel’s Spiderman, te estoy mirando a ti). Si tenéis algo que decir al respecto de este artículo, estaré encantado de responder a vuestros comentarios en el mismo o a través de Twitter.