Top 10 juegos del año 2017 por Toni Domínguez

En algo tenemos que estar de acuerdo: menudo añazo para los videojuegos. Un montón de títulos a los que jugar o nuevo hardware la mar de interesante son ejemplos de por qué ha sido un conjunto de 365 días magnífico.

Obviamente, este texto es completamente personal y no tiene porqué ser el vuestro, aunque probablemente haya más de una coincidencia. Como este año he decidido hacer un top 10, no tengo menciones honoríficas, aunque quizás haga otro artículo con juegos de otros años que he descubierto en 2017. Así que, sin más dilación, vamos a ello:

10- Sonic Forces

¿Escépticos con esta elección? Os entiendo. Sonic Forces es el único título de la lista que no describiría como “genial”. Se nota que deberían haber aprendido del pasado y no lo han hecho, al menos no en la mayoría de puntos. Podría ponerme a decir aspectos negativos del título como que Sonic clásico necesita una gravedad distinta para controlarlo bien, la cantidad de anillos que acumulas es excesiva, lo insultantemente fácil que es conseguir un rango S en cualquier fase, lo cortos que son los niveles… pero también tiene ciertos puntos fuertes como una enorme cantidad de coleccionables, la customización del avatar, ciertos temas de la banda sonora que para mí se han convertido en clásicos de la saga…

En fin, he disfrutado de Sonic Forces y eso es lo que importa. Entiendo la división de opiniones, pero me lo he pasado maravillosamente, con algunos momentos (pocos) frustrantes. Y, para mí, de los mejores juegos de la franquicia en cuanto a bosses.

9- Mario + Rabbids: Kingdom Battle

No entiendo por qué tan poca gente esperaba que esto se convirtiese en un juego de gran calidad. No me entra en la cabeza. De veras, ojalá se convierta en una saga. A pesar de no ser gran fan de los TBS, hay que reconocer que este es buenísimo. Nos dejó uno de los momentos del E3, con Miyamoto en el show de Ubisoft y Davide Soliani diciéndole hola al mundo entre lloros emotivos. El uso del motor gráfico Snow Drop, creado para proyectos de nueva generación como The Division, da además esperanzas a la versatilidad de Nintendo Switch.

En resumen, un juego retante, bonito y vistoso, aunque el modo cooperativo se nota forzado por el concepto de la consola. Pero con más y más contenido, tanto gratis como de pago, si sois fan del género, esto es para vosotros.

8- Snake Pass

Cuando vi por primera vez Snake Pass, no es que me quedase con muchas ganas de jugarlo. Todo cambió cuando me enteré de que el control es el de una serpiente y ahí vi un reto la mar de interesante. Llevo esperando que Sumo Digital saque un DLC que está claro que, como mínimo, han empezado a desarrollar. Esperemos que vea la luz.

Colorido, temazos musicales, divertido, simpático… los personajes de Doodle y Noodle son memorables y el afán de coleccionismo que envuelve todo el juego es una mezcla maravillosa. Una vez le coges el truco al control y ves todas las posibilidades que ofrece Snake Pass, no lo querrás soltar. Este título salió de una game jam interna de la empresa y madre del amor hermoso, ¡qué delicia!

7- RiME

Qué bien sienta que un estudio español esté en la portada de la revista EDGE dos veces, sea reconocido a nivel mundial e incluso figure en los lanzamientos iniciales planeados para Switch. Pero todavía sienta mejor que sea un auténtico juegazo. Es arte, lo mires por donde lo mires. Transmite lo que quiere transmitir y, si eres como yo, creerás estar viviendo una historia que no es, dada su narrativa. Una historia vista desde los ojos de un niño, algo mágico que se ejecuta de manera sobresaliente. Es una auténtica maravilla.

Como apunte personal, al jugar a Journey por primera vez pensé que estaría condenado a no disfrutar este tipo de títulos. Hace un año, ABZÛ me demostró lo contrario, que dependía de mí como persona. En 2017, RiME lo ha ratificado. Impresionante.

6- Splatoon 2

La primera vez que vi Splatoon 2 en la conferencia de Switch creía que se trataba de un port con algún extra, tal y como sucedió con Mario Kart 8 Deluxe. No hubiese tenido ningún problema en ello, no me malinterpretéis. Este título es diversión, color y originalidad. Es curioso, si bien toma enormemente la base de su predecesor, aquí soy yo quién se ha atrevido a cambiar: he usado el giroscopio, no me he acomodado en rodillos y derramatics, le he dado caña al competitivo… Aunque también tengo que admitir que, en mi caso, fue echarle 50 horas al juego y prácticamente no tocarlo más. ¡Pero es que con lo bueno que ha sido este año me era imposible dedicarle más tiempo! Y, oye, creo que es mi manera de disfrutar esta saga, ya me sucedió con el primero y no me arrepiento de nada.

Splatoon 2 es un must have para todos aquellos que tengan la consola híbrida y amen el multijugador online. Tal y como yo le di muchas horas y luego paré, hay jugadores muy entregados que asisten a cada Splatfest y tienen sus sesiones semanales de juego intenso. Brindo por ello.

5- ARMS

Hace poco nos dijeron que no tendríamos más contenido adicional para ARMS y me apenó bastante. Justo creo que lo que necesita el título es más chicha, porque el concepto del mismo hizo que fuese lo que más me llamase la atención en la presentación de Switch. Le tuve ganas desde el principio y fue el primer juego en físico que tuve para el sistema (obviamente hice lo que todos sabemos con el cartucho y varias veces). Quiero ver a ARMS en EVO y en todos los torneos a nivel mundial. Realmente le veo tal potencial. Si se convierte en una saga, sería muy feliz. El control, los personajes, los escenarios, los modos alternativos… Una nueva IP digna de Nintendo. Ah, a quien quiera, le reto a ganarme llevando yo a Ninjara. Spoiler: no podréis.

4-Super Mario Odyssey

Me extraña mucho que se haya tardado tanto en volver a las raíces creadas por Super Mario 64. Odyssey es un plataformas exquisito, con mundos muy coloridos, con imaginación en todas partes y con una enorme cantidad de coleccionables. Hay gente que lo pondrá como su juego del año, pero no es mi caso. Si bien lo considero muy bueno, creo que tiene algunas cosas a mejorar, como el control del Bill Bala, que no hubiese hecho que fuese de tanque, o el hecho de que algunas lunas parezca que estén por meter muchas y no saber dónde. Pero más allá de eso, el título rebosa calidad por un tubo. Te sorprende, te atrapa, te consume, te maravilla. Al menos eso me pasó a mi. Aplausos a Nintendo por hacer el mejor Mario en 3D desde Galaxy 2 y el más original desde el primer Galaxy.

3- Resident Evil 7

Entramos en el podio con Resident Evil 7 que ha cumplido y superado todas mis expectativas. Cuando se presentó en el E3 con un tráiler que al final nos decía “oye, esto es un Resident Evil”, se me cayeron los huevos al suelo. Así se hacen las cosas. Es, para mí, el mejor tráiler que he visto en mi vida. Han sabido coger lo que hizo grande a Resident Evil con influencias cinematográficas tan importantes del género de terror como La Matanza de Texas o El proyecto de la bruja Blair. A su vez, han admitido que hoy en día hay mejores maneras de aterrorizar al jugador de las que había al inicio de la franquicia, reivindicando el uso de la cámara en primera persona. Es cierto que una vez sales de la mansión de los Baker, el juego nunca llega a ser tan bueno como lo estaba siendo, pero no por ello es malo ni de lejos. Un lujo ver el renacer de una saga tan importante como Resident Evil.

2- Sonic Mania

Menudo sorpresón. Me tomo Sonic Mania como una oportunidad extra para hacer lo que no pude conseguir de pequeño con el primero Sonic en la Megadrive. Lo único malo que puedo decir aquí es que la boss battle contra Metal Sonic me llegó a parecer tediosa la mayoría de las veces que la jugué, pero es que todo lo demás es una auténtica delicia, una oda al erizo azul de SEGA en su época dorada. Me he enamorado de las fases de recolectar esferas y ahora mi cuerpo exige un juego solamente de eso. Esto es un juegazo, esto es Sonic.

1- The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Vaya, nadie se lo esperaba (desactivando modo ironía). Me he perdido casi 100 horas en esta reimaginación de Hyrule y todavía no he comprado el pase de expansión. Breath of the Wild ha reivindicado la exploración de verdad en los mundos abiertos. Nada de iconos donde ponga toda la información sin filtros. Aquí los marcadores los pone el jugador. Tantos guiños preciosos, tantos datos por descubrir, tantos lugares que te dejen ojiplático… El personaje de Zelda jamás me lo he creído como hasta ahora. He empatizado con ella hasta cierto punto que el cuerpo me pide un episodio para poder tomar el mando de dicho personaje, pero parece que eso va a ser imposible. Ya hay un nuevo juego de la saga en desarrollo y no creo que nadie se queje si se marcan la jugada de Majora’s Mask, aprovechando como mínimo el motor gráfico, y que podamos vivir en 2 o 3 años otra aventura de estas magnitudes.

¿Es el mejor Zelda de la historia? Ni idea, pero sin duda es mi juego del año 2017.

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