Sobre Sonic Forces: Hacer un port no es pulsar un botón

Hace ya bastante tiempo que oigo quejas de todo tipo con la siguiente premisa: “Este juego corre a 1080p y 60fps, ¿por qué este otro no? Si no tiene excusa… ¡Vaya mierda de desarrolladores vagos!”. En base a esto y a las recientes comparaciones sobre Sonic Forces, quiero lanzar dos conceptos:

  1. Hacer un port no es tarea fácil, requiere conocer la máquina y adaptar bien cada elemento para que consuma el menor número de recursos posible sin afectar demasiado a la calidad final del título. A veces, eso requiere rehacerlos por completo, lo que implica invertir dinero, tiempo y recursos.
  2. Que un desarrollador haya hecho maravillas con una consola no significa que otro vaya a hacer lo mismo. Al fin y al cabo, esto es un trabajo, donde hay quien tiene más o menos talento. Por regla de tres, tendríamos que querer matar a todos los profesionales que publican sus juegos en Playstation 4 que no sean Naughty Dog, pues lo que han hecho estos a nivel técnico es simplemente inexplicable e inigualable.

Esto viene dado por la queja de un usuario cualquiera sobre la versión de Sonic Forces para Nintendo Switch. Su frase estrella era básicamente que “oh, guau, FAST RMX corre a 1080p/60fps y Sonic Forces a 720p/30fps, SEGA es muy vaga y esto lo han hecho a posta para hacer que las otras versiones sean superiores”. No voy a adjuntar ningún enlace a este vídeo porque me niego a dar publicidad a este tipo de personas. Es muy fácil saber por qué FAST RMX corre con tan buen resultado en Switch en comparación al nuevo juego del erizo azul. El título de carreras de Shin’en Multimedia nace como una revisión de FAST Racing Neo, un juego que, después de unos 4 años de desarrollo, fue lanzado en Wii U con muy buenos resultados a nivel técnico. Es un juego que, de base, ya ha sido optimizado para una plataforma mucho menos potente que esta, razón por la cual en la nueva híbrida de Nintendo funciona tan bien sin problema alguno.

De Sonic Forces desconocemos su tiempo de desarrollo, pero un mínimo de 3 años no se los quita nadie. Durante ese tiempo, fue al final que se empezó a hacer una versión para Switch. Es decir, era una consola para la que nunca habían trabajado y debían adaptar un título que no estaba pensado para la misma. Estamos hablando de un juego que no es nativo para dicha plataforma y en la cual SEGA no había trabajado hasta entonces (o quizás hasta Sonic Mania, pero al ser desarrollos simultáneos, poco podían aportar en cuanto a experiencia previa de desarrollo en este hardware).

Sé perfectamente lo que cuesta hacer un port, pues lo he vivido desde dentro. Sin ser yo quien porteaba el juego que me dio experiencia hace unos meses, vi el enorme trabajo que conllevaba. Cada hardware es distinto y requiere decenas de necesidades de lo más peculiares, tanto a la hora de desarrollar como en el maravilloso momento de rellenar burocracia (lo de maravilloso es una ironía, por si alguien está espeso).

Entiendo que la gente se queje de malos ports, pero no considero que Sonic Forces lo sea en Switch, ni mucho menos. De hecho, he podido ver su progreso con la demo del E3 que llevaron a la Barcelona Games World a la última que se publicó en la eShop japonesa donde, a parte de lo del límite de un minuto que obviamente no me parece bien, veo que a nivel visual y de rendimiento ha habido mejoras que hacen que me compense comprarlo en la plataforma híbrida. Es notablemente inferior a PS4, pero sin duda me compensa el poder cogerla en portátil cuando haya terminado el modo historia y quiera sacarme los coleccionables. Para mí merece la pena, pero aquí cada uno tiene su opinión y, faltaría más, hay que respetarla. Sería de necios fijarse en dónde se juega en vez de a qué se juega.

Hay que entender todas las variables que comportan portear un juego, saber por qué algo es como es. Aunque no puedo esperar que esto sea así en todo el mundo, pues hay gente que juega, se divierte y ya (creedme, os envidio).

Por último, solo quiero mandar un mensaje. Sé que indigna ver que un juego no va todo lo bien que querríamos, pero intentad descubrir la razón, ya que podéis aprender mucho investigando. Y a los que se quejan cuando un juego no va a 1080p y 60fps en Switch… Coged la consola, quitadle los Joy-Con y… ¡fijaos en lo pequeña que es! Lo impresionante es que corra juegos con ese rendimiento. Entendamos que no todo el mundo puede lograr los mismos resultados y al final depende del desarrollador y del propio juego. Por tanto, intentemos ser tolerantes y disfrutemos de este maravilloso medio sin prestar atención a los pequeños detalles.